Cristina Fernández de Kirchner

Cristina Fernández de Kirchner
Hay una REALIDAD que los diarios NUNCA te van a contar, porque no sirve a sus intereses.// ♥♥♥ Elecciones 2015: nosotros te avisamos, pero NO QUISISTE VERLO. Ahora ya están aquí. Mientras tanto, ABRAZAME, hasta que vuelva CRISTINA. ♥♥♥

domingo, 13 de noviembre de 2016

INTELECTUALES

Eduardo Galeano
"Los intelectuales me rompen las bolas. Yo no quiero ser un intelectual… los intelectuales son los que divorcian la cabeza del cuerpo. Yo no quiero ser una cabeza que rueda por los caminos.
Yo soy una persona, una cabeza, un cuerpo, un sexo, una barriga, un todo… pero no un intelectual… abominables personajes." (Ver video al final)

¿Quiénes son esos "abominables personajes" de los que habla Eduardo Galeano y de los que quiere ser excluído? ¿Quiénes son LOS INTELECTUALES?

Los que piensan.
Los que reflexionan.
Los que escriben lo que piensan.
Los que dicen lo que reflexionan.
Los que usan el intelecto, el cerebro, la materia gris, el cacumen, los inteligentes, los perspicaces...
¿Los que ayudan a pensar, los que orientan el pensamiento de otros, los que nos llenan de dudas para seguir pensando?
¿O los que sentencian de manera categórica señalando CUÁL es el camino que hay que seguir?
¿Cuántos de nosotros podríamos estar INCLUÍDOS en la categoría si ejercemos algunas de estas habilidades o actividades? Y si es así, ¿por qué solo ALGUNO/AS son portadores de la etiqueta, el sello o el título?

"Yo no soy un gurú de nada, ni un gran sabio", dice Galeano...

La televisión, esa gran formadora y receptora del "sentido común" de la sociedad, suele tener una lista de "intelectuales" a los que recurre cuando pretende convalidar su propio "sentido" (que es el del establishment) con las sesudas "reflexiones" de algún intelectual (hombre o mujer) a los que ya tiene "ubicado" en alguna línea de pensamiento. Y como la corporación mediática necesita continuar reforzando el sentido común que conviene a sus intereses, cada intelectual ocupa (según su visión) un casillero, y de allí lo saca para llevarlo a su vitrina. Así tiene casilleros de "intelectuales K" y de "intelectuales" a secas, esos que, en lenguaje de la propia tarea periodística multimediática, se autodenominan "independientes"... Habría un tercer casillero (que también tienen ciertos periodistas) que es el de los intelectuales "ecuánimes": los que con extraña habilidad pretenden ubicarse en el medio de LA GRIETA (como si ésto fuera posible) mientras miran al resto por encima de esa supuesta "ecuanimidad" que los hace incombustibles.
A uno y otro lado de "la grieta", esta casta privilegiada de hombres y mujeres del pensamiento, carecen, en general, de humildad, y también de dudas. Por eso mismo tal vez la televisión los requiera con frecuencia. Son muchos los espectadores que "necesitan" esa guía superior que les marque el camino que ellos mismos transitan, que los confirme en su propio pensamiento. Pero hay otros intelectuales que no frecuentan la televisión, justamente porque no apelan al sentido común, sino que se recluyen en sus cenáculos a "reflexionar", a veces abriéndose a un cierto público que también necesita de esa guía de pensamiento, o sentirse "parte" de esa casta superior, y que sufren sin chistar una comunicación abstrusa que en gran parte los deja fuera. Estos otros intelectuales muchas veces vuelcan estas reflexiones de cenáculo a la letra escrita, en algún diario progre (si pertenecen a la corriente Nacional y Popular) o alguno del establishment (si son más conservadores o de derecha). Cuando Carta Abierta, por ejemplo, (el colectivo de intelectuales nac and pop) escribe en Página/12 publica alguna de sus "cartas" muestra cuán lejos está de esa sociedad a la que, supuestamente, pretende orientar con su pensamiento reflexivo: con lenguaje rebuscado y complejo, difícilmente accesible a muchos lectores, con el triple de palabras necesarias para ser leídas en un diario, parece más un texto escrito para "otros intelectuales" que para el público lector de un diario. Una actitud cargada de soberbia que, al contrario de una actitud docente o pedagógica, pareciera confirmar su ubicación inalcanzable en el Parnaso de la intelectualidad.

Cuando los intelectuales van a la televisión, en cambio, por lo general tratan de adaptar su expresión a las audiencias. Y a veces logran enriquecer el ya de por sí paupérrimo nivel de la televisión abierta. En otros casos, apenas hacen gala de una etiqueta que los sobrepasa, sobre todo cuando, carentes de información o de formación, se largan a opinar sobre temas que desconocen, pero con afirmaciones categóricas que solo les deja el lugar de la soberbia hueca.
 Iván Petrella en el programa Minuto1 opina sobre la detención de Milagro Sala.
Hace pocos días fuimos testigos de una penosa intervención del llamado intelectual Iván Petrella. Fue invitado a un programa de televisión de carácter político (*), y puesto a opinar sobre la legalidad o la ilegalidad de la detención de la dirigente social Milagro Sala, se explayó en relatar una anécdota que lo sacaba del tema jurídico pero que justificaba (tangencialmente) la detención de la dirigente por un supuesto delito. Según su anécdota, las viviendas construidas y otorgadas por la Tupac Amaru (la organización de Milagro Sala) no hacía más que consolidar el clientelismo que ella ejercía, ya que se les entregaba las viviendas pero no las escrituras. Dichas escrituras (como mostró desconocer el intelectual Petrella) deben ser otorgadas por el Estado (sec. de la Vivienda) que, no casualmente está a cargo del mismo gobierno que decidió su encarcelamiento ilegal (**). Luego confensó que como no era abogado no podía opinar sobre la cuestión jurídica de la detención, con lo cual evitó pronunciarse sobre la detención en sí, que era el tema que se trataba.
Iván Petrella: intelectual PRO.
 El escaso nivel demostrado por Petrella en esa ocasión, el énfasis puesto en esquivar la cuestión de la ilegalidad de la detención de la dirigente, la falta de idoneidad para evitar una expresión confusa de su pensamiento muestran que, no sólo carece de ideas claras que puedan ser expuestas sin ambigüedad, sino de su apuro por justificar decisiones injustificables de un gobierno cuyo presidente ganó las elecciones procesado (por espionaje) y además gobernó procesado hasta que fue sobreseído.

Estos intelectuales, los que subidos al pedestal pretenden del resto de los mortales que nos estiremos para alcanzarlos o morir en el intento, o los que opinan sin saber sobre cualquier tema,  que más allá de reflexionar lo que buscan es justificar su propia ideología, son los que abusan de la etiqueta, se apropian de ella y con ella se exhiben cual vanidosos pavo reales, haciendo de la categoría INTELECTUAL una especie de profesión, un modo de vida, una manera de ocupar en la sociedad un nicho destacado que brilla como una chapa de bronce. Pero que si no se sostiene con solvencia, humildad y coherencia, muere en eso: una simple chapa a la que cada tanto hay que sacarle brillo para que el tiempo no la oscurezca haciéndola desaparecer.

 Eduardo Galeano sobre los intelectuales.
________________________________________________________________
(*) Programa Minuto1, que conduce el periodista Gustavo Sylvestre.
(**) Entrevista del periodista Darío Villarruel ("Secreto de sumario": Radio 10) a la dirigente Milagro Sala: http://radiocut.fm/audiocut/milagro-sala-hoy/.

martes, 23 de agosto de 2016

Discurso de ODIO y libertad de expresión.


¿Puede, en determinadas circunstancias, el Derecho a la libertad de expresión transformarse en un delito porque colisiona con otros derechos?

El periodista Alfredo Leuco hizo un increíble editorial sobre las protestas en contra del presidente Mauricio Macri y llegó a afirmar que las mismas son bancadas económicamente por la ex mandataria Cristina Kirchner y el ex titular de la AFSCA, Martín Sabbatella.
En un tono ofuscado, en el que comparó la situación con el nazismo y dio por cierto las supuestas pedreadas contra el auto de Macri en Mar del Plata, algo que aun resta confirmarse y que el propio jefe de la Policía Bonaerense, Pablo Bressi, desmintió, Leuco dedicó 15 minutos para hablar del kirchnerismo, el mismo día que el ministro Juan José Aranguren intentó justificar el exorbitante aumento de las tarifas de luz y gas en el Congreso.(1)
Unido a este discurso de ODIO, en el contexto de la GUERRA que los medios hegemónicos plantean en contra del ex gobierno kirchnerista, la ex Presidenta Cristina Fernández y cualquier ex funcionario de su gobierno, aparecen hechos sintomáticos que no pueden leerse sino como una consecuencia del mismo. No tanto porque el periodista tiene el derecho de "dar su palabra" o dar su opinión con total libertad como por el lugar, el espacio mediático desde el cual la da. No es lo mismo opinar desde un medio alternativo, pequeño, con mínimo alcance y con audiencia limitada, que hacerlo desde la maquinaria mediática más poderosa del país... Como decía el recordado Mc Luhan, "el MEDIO ES el mensaje"... Y la consecuencia casi directa (consecuencias que ya  vienen verificándose en incontables ejemplos), fue la recepción inmediata de cataratas de mails intimidatorios y amenazantes por dirigentes y militantes del FpV, y atentados con disparos de armas de fuego o bombas molotov a locales partidarios.
Mensajes como éste también recibieron integrantes de la página de Facebook "Resistiendo con aguante", un colectivo de militantes y adherentes al Proyecto Nacional y Popular de alcance nacional. 
Diario Página/12: 22/8/16

Entonces, teniendo en cuenta el contenido de los dichos del periodista del multimedio y el tamaño de la maquinaria mediática desde donde lo dice, cabe preguntarse cuáles son los límites (si éstos existen) entre la LIBERTAD DE EXPRESIÓN y la incitación al ODIO y la violencia. Es decir, entre un DERECHO y un DELITO.

Cuando ocurrió el ataque al semanario Charlie Hebdó en París (Enero 2015) se planteó un intenso debate sobre la libertad de expresión y la supuesta relación entre ésta y el ataque terrorista sufrido por miembros de la revista que terminó con varias víctimas fatales. (2) La diferencia entre el caso del ataque a la revista y el del discurso del odio mediático es que, en el 1º, los atacantes fueron directamente a los autores  que (según ellos) los ofendieron burlándose de su líder religioso, Mahoma, se mostraron, se indentificaron y reivindicaron el hecho: "Hemos vengado al profeta Mahoma", gritaban. En el 2º, los ataques son diferidos y anónimos. Actúan desde las sombras, no se muestran y puede ser cualquiera. Cada oyente, cada espectador puede ser un potencial agresor del que piense distinto al emisor del discurso.
¿Qué diferencia existe entre el terror que se siente sabiendo que, en cualquier momento, un grupo armado puede irrumpir en un subte, un cine, un supermercado, un adolescente armado puede arremeter contra sus compañeros en una escuela, y el que siente una sociedad en la que hablar, escribir en una red social, participar en una marcha, militar en una agrupación política, ser periodista, puede acarrear el riesgo de que, en cualquier momento, alguien anónimo lo insulte, le dispare, le pegue, solo o en patota, simplemente porque tiene ideas políticas y sociales diferentes a las del gobierno que está en el poder?
El periodista Aram Aharoniam, uno de los creadores del canal multiestatal Telesur,  considera a los medios de comunicación cartelizados, nacionales y extranjeros, como los generadores del "terror mediático". Según el autor...

"La creciente y orgánica participación de los medios de comunicación cartelizados en la preparación y el desarrollo de las guerras y planes desestabilizadores promovidos por y desde Estados Unidos, demuestra que estos se han convertido en verdaderas unidades militares. (...) Hoy el escenario de guerra es simbólico y hoy no hacen falta bayonetas ni tanques: les basta con el control de los medios hegemónicos para imponer modelos políticos, económicos y sociales. (...)
Han incautado la libertad de expresión y la han aprisionado para usarla como rehén. Ante ese poder los individuos no valen nada. Los medios se han vuelto despóticos y despiadados como nunca lo llegó a ser reyesuelo o dictadorzuelo alguno. Una vez que acusan-condenan no hay modo de apelar ante nadie. (...)
El concepto de terrorismo mediático está relacionado con un entramado de estrategias políticas, económicas, sociales y psicológicas que buscan crear realidades ficticias, miedos colectivos y convertir mentiras en verdades que permitan manipular a la sociedad de acuerdo al conflicto y al enemigo en cuestión." (6)
Pirámide del odio.
El clima de violencia y de miedo instalado en la sociedad (y que oportunamente se trató en el post anterior (3)) tiene que ver, precisamente, con el clima de GUERRA que, desde los medios hegemónicos, satélites y repetidores, se acusa sin pruebas, se juzga y se condena, a personas comunes, militantes, ex funcionarios del gobierno K, pero también palabras y símbolos que los representan. Un discurso lleno de palabras hirientes, descalificadoras, denigrantes, que no sólo esgrimen algunos periodistas como el citado al comienzo, sino incluso los mismos funcionarios de gobierno. Son innumerables los ejemplos de este tipo y sería tedioso citarlos a todos.

Dice Esteban Gonzalez Soler:
"En esa lógica propagandística del oficialismo, los nombres propios se convierten en  adjetivos (Venezuela, La Cámpora, Justicia Legítima, 6,7,8) o se adjetiva con variaciones de una  identidad política estigmatizada: periodismo-militante, artistas-K, intelectuales-K. Se trata de una operación brutal de vaciamiento del lenguaje, que tiende a desproveer  de la posibilidad de pensar y que desde la “violencia del ello”, instaura un peligroso sendero de degradación de la convivencia." (4)

Dadas las consecuencias sociales (y políticas) que esta andanada de violencia verbal, disparada desde los medios hegemónicos y avalada por el mismo gobierno, está produciendo con consecuencias difíciles de prever, es cuando cabe preguntarse por los LÍMITES de la libertad de expresión, y cuál es la responsabilidad que les cabe a quienes se escudan en ella, y cuándo este Derecho colisiona con otros derechos vulnerándolos y derivando, por tanto, en un DELITO.

Frank Larue fue Relator Especial en la ONU sobre la promoción y protección del Derecho a la Libertad de Opinión y de Expresión, a partir de agosto de 2008 y agosto de 2014. Dice Larue sobre El Discurso del Odio:

"La libertad de pensamiento y opinión es un derecho absoluto, sin limitaciones, mientras que la libertad de expresión sí puede tener limitaciones en función de proteger en casos extremos cuando se afectan los derechos de otros, limitaciones que están establecidas en el Pacto de Derechos Civiles y Políticos, en el entendido que son excepcionales y de que la norma general es permitir la más amplia libertad. Las limitaciones deben pasar por un examen de tres reglas: a) que las limitaciones sean establecidas por una ley legítima y congruente con la doctrina de Derechos Humanos; b) deben ser necesarias para proteger los derechos; y c) deben ser usadas proporcionalmente a la necesidad de protección de esos derechos. (...)
Con relación al discurso del odio, el factor más importante a establecer es el nivel de daño que se produce como consecuencia de una expresión que contenga discriminación, incitación a la violencia cuando hace un llamado específico a la misma, y la incitación cuando se utilizan apelativos o adjetivos que pueden generar violencia, por considerar que establecen un nivel de riesgo contra la sociedad, tal es el caso de las minorías raciales, étnicas o culturales, lingüísticas, con temas de equidad de género o de opción sexual." (5)

 Si muchos usuarios de redes sociales, ya desde los comienzos del gobierno de Macri, comenzaron a cambiar sus perfiles reales en las redes sociales por perfiles de fantasía, si llevar una remera que indique filiación ideológica kirchnerista se tornó un peligro, si un señor que, en una línea férrea, portaba un cartel señalando las mentiras del gobierno de Macri y un grupo de jóvenes que cantaban "Vamos a volver", también en un tren, fueron obligados a bajar con la amenaza de detener el tren hasta que  lo hicieran...para citar sólo algunos ejemplos, significa que, como sociedad, no estamos bien. No puede nunca estar bien una sociedad en la que el MIEDO a expresarse lleva a sumergirse en el silencio, o al miedo de arriesgarse a ser agredido, de palabra o de acción violenta. No puede haber libertad en una sociedad donde el MIEDO paralice y nos obligue a vivir encerrados, en nuestras casas o en nosotros mismos.

El gobierno es quien debería velar por que esta situación no se agrave ni derive en disolución social, y ya que las empresas periodísticas continuarán en su derrotero  de seguir alimentando el odio para obtener sus fines, es hora de que sean los periodistas quienes asuman el rol ético de su profesión. Discursos de odio como el del periodista citado al comienzo de la nota recuerdan, por contraste, una frase de  Ryszard Kapuscinski:

"Para ser un buen periodista, hay que ser primero una buena persona".
_______________________________________________________
Related Posts with Thumbnails